Hace unos días, estuve con unos amigos charlando y surgió el tema de los asesinos en serie, debido a que uno de mis amigos esta en su bloc, escribiendo sobre la vida de uno de ellos (Ice Man). Antes de este día, ya había decidido que el trayecto de esta semana iría sobre asesinos en serie, tenía varios candidatos, pero recorde que en conversación mantenida con los colegas, uno de los que mas hablamos fue de Ed Gein y seguramente por eso, en esta ocasión le ha tocado a él.
Vamos a sumergirnos en la llamada América profunda de los años 50, para descubrir a uno de los mayores y mas desequilibrados psicópatas de la historia.
Sus andanzas inspiraron a Hitchcock para realizar Psicosis y quizás en menor medida y digo en menor medida por que no estoy seguro, otros clásicos del terror como La matanza de Texas o el Silencio de los corderos.
Trayecto: 049
Caso: Serial Killer
Destino: Wisconsis (EEUU)
Ed Gein nació el 27 de agosto de 1906, hijo de madre austera y de vida estrictamente religiosa y padre alcohólico. Las discusiones de los padres eran a diario y las palizas de su padre también.
Ed tenia un hermano mayor llamado Henry, al que su madre le permitió crecer de una forma mas o menos normal, en cambio él no tuvo tanta suerte.
Su padre murió en una noche de juerga, las causas no están muy claras.
Su madre no quería un segundo hijo, sino una hija y para su desgracia Ed pago las consecuencias. Su madre era muy protectora con él, hasta limites enfermizos y entre otras cosas solía vestirle de niña en innumerables ocasiones.
La vida de Ed estuvo completamente dominada por su madre, quien se había prometido a sí misma, que su hijo no sería nunca, como esos hombres lascivos, ateos y alcoholizados que veía a su alrededor. Seguía una disciplina muy dura castigando a sus hijos (preferentemente a Ed), incapaz de darles el apoyo y el amor de una madre.
<<no forniques antes del matrimonio, eso es pecado>>, <<no salgas con chicas, eso es pecado>>, <<no te masturbes, eso es pecado>>, <<no bebas, eso es pecado>>, eran frases que constantemente su madre le repetía hasta la saciedad, Ed termino con un exagerado complejo de Edipo y enfermizamente enamorado de su madre, el cuerpo de Augusta, que era como se llamaba su madre, era el único en el que Ed, se fijaba.
En 1944, su hermano mayor Henry, falleció en extrañas circunstancias, quedándose curiosamente Ed como único heredero de los bienes familiares.
Gein no tubo contacto con otros niños, pues todo el mundo, suponía ante los ojos de esa madre, una amenaza para la pureza moral de su hijo. De esta forma fue la vida de Ed durante sus primeros 39 años, hasta que su madre murió de un ataque al corazón en 1945, dejando tras su repentina muerte a un hombre dependiente, reprimido y totalmente sólo, en un mundo que apenas comprendía.
Fue en ese momento, en el que su mente comenzó a generar imágenes defensivas, que le ponian en contacto directo, con el espíritu de su madre, el cual, siempre que Ed tenía algún problema, aparecia para asesorarlo y llevarle por "el buen camino".
Cada noche, el espíritu de Augusta, llegaba para arropar a Ed y darle el besito de buenas noches. De esta manera fue superando los primeros meses de ausencia materna, llego incluso a tapiar con tablones y clavos la habitación de su madre, dejándola tal y como esta cuando ella vivía.
Pero Ed necesitaba algo mas, sufría una grave esquizofrenia, una doble personalidad: una de hombre y otra de mujer. La dualidad atenazaba el alma de aquel perturbado. Su madre, posiblemente mas trastornada que él mismo, había destrozado el mundo interior de su hijo y ahora estaba suelto como los demonios de su mente.
Un día Ed vio por televisión un programa que hablaba sobre las primeras operaciones de cambio de sexo y vio la luz por un instante, pero sus propias inseguridades le hicieron desistir y empezó a buscar una solución alternativa, para convertirse en mujer únicamente el tiempo que él quisiera.
Estuvo durante meses leyendo libros sobre la anatomía humana, convirtiéndose casi en un experto en el tema.
Un día Ed, se entero del fallecimiento de una mujer del pueblo y por la noche acompañado por su amigo Gus, un extraño personaje de gustos muy similares a los suyos, fueron al cementerio a robar el cadáver. Una vez abierta la lápida, arrastraron el cadáver por el cementerio hasta una vieja furgoneta Ford, que Ed se acababa de comprar, cargaron el cuerpo en ella y se dirigieron a la granja de Ed.
Una vez allí, los dos amigos se lo pasaron en grande durante toda la noche, teniendo relaciones sexuales y diseccionando el cadáver de la pobre difunta.
De la necrofilia pasaron o mas bien añadieron la necrofagia, con lo que a los siguientes cadáveres que fueron robando de los cementerios, aparte de violarlos también se los comieron.
En esos años cambio drásticamente la decoración de la casa de Ed, debido a su habilidad con las manos, ya que se ganaba la vida, haciendo todo tipo de chapuzas en las casas de sus vecinos, lo que no se comía de los cadáveres, lo utilizaba para decorar.
Lámparas cuyas pantallas eran de piel humana, cojines o respaldos para las sillas también hechos de piel humana, cráneos reconvertidos en recipientes o ceniceros o utilizados simplemente para decorar los cabeceros de la cama de Ed, vaginas disecadas para decorar estanterías, también poseía una línea de ropa, en la que destacaba un cinturón hecho con pezones, un chaleco confeccionado con el frontal de un cuerpo femenino, mascaras humanas que solo utilizaba las noches de luna llena.
Pero Ed necesitaba más y esto ocurrió en la fría tarde del 8 de diciembre de 1954, un granjero de Plainfield (Wisconsin), entró en la taberna "los Hogan", en donde descubrió horrorizado un gran reguero de sangre, que cubría las tablas de madera del suelo. La propietaria Mary Hogan, había desaparecido.
El sheriff observó que no había señales de lucha aparentes, ni señales de robo, determinando que la mujer había sido asesinada y el cadáver trasladado a otro lugar. Los informes forenses tan sólo confirmaron las conclusiones a las que había llegado el sheriff y no arrojaron ninguna luz sobre el caso. La desaparición de Mary era un misterio.
Un mes después de este horrible suceso, el propietario del aserradero de Wisconsin comentaba el caso con un hombre bastante tímido que vivía en una granja a pocos kilómetros de allí. Su nombre era Ed Gein.
El propietario del aserradero no se llevaba del todo bien con Gein. Encontraba extremadamente difícil hablar con él, además Gein en ocasiones, comenzaba a reír con nerviosismo sin ningún motivos, como un desequilibrado, también hacia comentarios inoportunos y extraños que dejaban a la otra persona sin saber que decir.
En esta ocasión, el hombre recordó que Gein solía sentarse solo en un rincón de la taberna mirando fijamente a la dueña del local absorto en sus pensamientos con una jarra de cerveza y supuso que estaba enamorado de la mujer. Le sugirió bromeando, que si le hubiese hablado a Mary con claridad de sus sentimientos, probablemente en ese momento estaría en su granja cocinando y esperando a que volviera, en lugar de haber desaparecido presumiblemente asesinada. Gein con un extraño gesto, puso los ojos en blanco y le respondió con una de sus conocidas sonrisas: "No está desaparecida, ahora mismo está en la granja". El hombre se encogió de hombros y no le tomó en serio, después de todo, era el tipo de extraño comentario que se esperaba de él.
La mañana del sábado 16 de noviembre de 1957, Ed Gein asesinaba a la dueña de la ferretería del pueblo, Bernice Worden, disparándole con su viejo rifle de caza del calibre 22. También en esta ocasión se llevó el cadáver en la furgoneta, dejando el suelo del local lleno de sangre.
Pero esta vez, hubo un testigo,... el libro de contabilidad. En su última anotación, figuraba el nombre de Ed Gein, a quién Bernice había vendido un anticongelante.
Dos oficiales de policía arrestaron a Gein, mientras otros dos, se dirigieron hacia su granja, con la intención de llevar a cabo un registro. Al pasar dentro, el sheriff sintió como algo le rozaba el hombro y al volverse se topó con un cuerpo decapitado de mujer, con un profundo agujero en el estómago, que colgaba del techo.
Después de recuperarse del shock por el suceso, salieron fuera, pidieron ayuda por radio y volvieron a entrar.
El cadáver colgaba de un gancho por el tobillo, con un alambre le habían sujetado el otro pie, a una polea. Habían rajado el cuerpo desde el pecho hasta la base del abdomen, las tripas brillaban como si las hubiesen lavado y limpiado.
No había duda que el causante de ese terrorífico espectáculo era una persona bastante desequilibrada.
Era difícil de creer que un ser humano pudiera vivir allí. Por todas partes se veían montañas de basura, cajas de cartón, latas vacías, herramientas oxidadas, excrementos, distintas clases de revistas (pornográficas, terror, anatomía humana, etc.), chicles pegados en las tazas y una dentadura sobre el mantel de la mesa, es decir, una autentica pocilga.
En cuanto llegaron más patrullas, comenzaron a registrar la casa mas ampliamente y comenzaron a descubrir todo el horror que allí se escondía.
Había varios cráneos esparcidos por la cocina, unos intactos y otros partidos por la mitad y empleados como cuencos.
Una inspección más detenida reveló que una de las sillas de la cocina estaba hecha con piel humana, como las pantallas de las lámparas, las papeleras, las fundas de los cuchillos e incluso alguna prenda de vestir, como un chaleco o un cinturón formado con pezones humanos.
Entre los más atroces descubrimientos, se encuentra el de unas cajas con los restos humanos pertenecientes a diferentes cuerpos sin identificar, el corazón y la cabeza amputada de Bernice Worden en una bolsa de plástico, una colección de nueve máscaras de piel humana con el pelo intacto, de las cuales, cuatro de ellas colgaban en la pared que rodeaba la cama de Gein, etc.
Había decorado el interior de su casa de madera con esas máscaras confeccionadas con tiras de piel procedentes de auténticos rostros humanos y con los cráneos colgados de las columnas de su cama.
La única habitación de la casa que parecía normal era una sellada con tablones en la puerta y perfectamente ordenada., era la de su madre. Desde que su madre muriera en 1945, doce años antes, la habitación había estado cerrada con clavos, como un sepulcro.
Ed explicó a la policía después de su detención que después de su fallecimiento, su madre se mantuvo en contacto con él durante más de un año, hablándole mientras se adormecía. Dijo que había sido en esa época cuando desarrolló su fascinación por la anatomía. Le fascinaban los reportajes sobre la operación de cambio de sexo y se planteó el convertirse él mismo, en mujer.
Gein declaró que tan sólo recordaba, muy confusamente, haber matado a Bernice Worden, y que los demás restos humanos que se habían hallado en la granja pertenecían a nueve cadáveres que había sacado del cementerio. Explicó que en los últimos años sentía, de vez en cuando, la necesidad de profanar tumbas y que en algunas ocasiones, incluso conocía a las víctimas en vida enterándose de sus muertes a través de los periódicos.
Muchos de los objetos domésticos y muebles que se descubrieron a raíz del arresto de Gein, procedían de las profanaciones de tumbas. Unas veces arrastraba cadáveres enteros hasta su casa, otras cortaba las partes más interesantes y se las llevaba como recuerdo.
El 30 de marzo de 1958, la casa de Gein fue quemada por sus vecinos, después de correr el rumor de que estaba destinada a convertirse en una atracción para turistas, como la Casa de los Horrores.
De todas formas, su camioneta Ford sobrevivió y se vendió en una subasta pública para ser utilizada en ferias locales con un letrero que anunciaba: ¡El coche de Ed Gein! ¡Vea el coche que transportó a los muertos de las tumbas!
Los médicos del hospital Central del Estado decidieron que el Ed Gein no estaba capacitado para ir a juicio y fue internado en un psiquiátrico hasta 1968, fecha en la que después de un juicio de una semana de duración, es declarado culpable de dos asesinatos, pero debido a su locura, fue de nuevo internado.
El caso de Ed Gein es, desde un punto de vista médico, uno de los más complejos de la criminología. Voyerismo, fetichismo, travestismo, necrofilia y necrofagia en otras, integraban su personalidad.
Sin embargo, a medida que se iba conociendo su verdadera historia se hizo evidente que esas perversiones eran meras manifestaciones de una psicosis profunda, un trastorno mental que tenía sus raíces en la relación anormal que tenía con la madre.
Cuando los psiquiatras comenzaron a considerar las posibles razones de su comportamiento patológico, supusieron que se trataba de un caso de "Complejo de Edipo", que Gein estaba enamorado de su madre y que a raíz de su muerte se obsesionó en buscar a alguien que la sustituyera, pues se encontraron extraordinario parecido entre sus víctimas y su madre. De niño, buscaba el amor de su madre de manera obsesiva, que le era negado una y otra vez, fue así como en su mente se desarrolló otra nueva personalidad, un Ed que odiaba a la mujer.
Gein murió por insuficiencia respiratoria el 26 de julio de 1984, tras décadas de reclusión en una unidad psiquiátrica, donde resultó ser un paciente modelo. En la actualidad, sus restos descansan en el cementerio de Plainfield, al lado de los de su madre.
Aunque únicamente se le pudieron probar 2 asesinatos, se cree que Ed Gein fue el autor de 15 - 18 asesinatos y 2 - 5 practicas necrófilas.
Hoy en día sigue existiendo el mismo hecho curioso que siempre a rodeado a los asesinos en serie mas famosos o carismático: Un club de Fans.
Tiene cojones el asunto.
Y en estos círculos, se cuentan chistes como este: << ¿Sabes por qué Ed pone a tope la calefacción de su granja?, para evitar que a sus muebles se les ponga la piel de gallina >>.
Supongo que existe "gente", por decirlo de alguna forma, para todo.
Extracto de la confesión de Edward Gein: <<Para mí, el placer consistía en envolver mi cuerpo con la piel de los muertos>>.
Os dejo con la casa de Ed Gein, una de las casas mas tétricas de la historia del S.XX.