Esta vez realizaremos un parada, para conocer algunas antiguas supersticiones acerca de la muerte que han ido pasando de generacion en generacion hasta nuestros dias.

Trayecto: 010
Caso: Supersticiones.
Destino: El Mundo entero.

Se considera un anuncio de muerte inminente, si en la habitación de un enfermo se escuchan tres golpes en la pared, si se caen cuadros o se rompen espejos sin que nadie los toque.

El crujido de la tablas del suelo al caminar sobre ellas.

El florecer anticipado de perales o manzanos.

Si se coloca un poco de sal en la mano a un enfermo y ésta se disuelve con el sudor, el enfermo sanará, sino se disuelve morirá en un corto espacio de tiempo.

Si resulta complicado afeitarle la barba a un enfermo, quiere decir que éste morirá pronto.

Si rociamos unas ortigas con la orina de un enfermo y al día siguiente éstas se han marchitado, el enfermo morirá en breve.

Esta mal visto llevarle a un enfermo flores de lila, pues es un mal presagio.

Si llevamos una rosa de Jericó a la habitación de un enfermo y ésta se cierra al colocarla en agua, indica la próxima muerte de dicho enfermo.

Romper un espejo indica una desgracia cercana.

Derramar aceite es también un mal presagio.

Encender tres cigarros con el misma llama del encendedor o con la misma cerilla.
Este presagio ha ido formándose en las distintas guerras que han existido sobretodo durante el siglo XX.
Este presagio consiste en lo siguiente:

Al encender el 1º cigarro, un francotirador enemigo, se da cuenta de que en la oscuridad tiene un posible blanco; al encender el 2º cigarro, dicho francotirador fija ese blanco en su punto de mira; con el fatídico 3º cigarro, el francotirador dispara matando al desafortunado 3º fumador.

¿Conoces alguna superstición acerca de la muerte?