En esta ocasion nos pararemos para conocer la leyenda urbana o relato de Maria Sangrienta sobretodo conocida en EEUU (Bloody Mary). Esta leyenda tiene muchas similitudes con la tambien mundialmente famosa leyenda de Veronica (incluso en ocasiones se entremezclan) que publicare mas adelante.

Trayecto: 015.

Caso: Relato Terror.

Destino: Madrid.

Una oscura noche de invierno, José se encontraba en casa con sus amigos Juan Ramón y Antonio. Llevaban toda la noche en el salón viendo películas de miedo y contado historias de terror que conocían desde que eran chavales.

Llegado un momento José contó una leyenda urbana que sabía desde hacía años, dicha leyenda decía que si en mitad de la noche, una persona se coloca delante de un espejo y repite 5 veces el nombre de María, el espíritu de ésta se le aparecerá a dicha persona a lo largo de esa noche y provocará su muerte y el de las personas que le acompañen en ese momento.

Juan Ramón que no creía en ese tipo de leyendas, se puso delante del espejo del salón y repitió 5 veces el fantasmal nombre, ante la incredulidad de sus amigos. Sin dar tiempo a que Juan Ramón se retirará de enfrente del espejo, las ventanas del salón se abrieron brusca y repentinamente, dejando a nuestro amigos con una gélida sensación recorriendo sus venas.

Al cabo de un tiempo y debido a que nada mas extraño ocurrió, poco a poco se olvidaron del incidente.

Antonio comentó que conocía una página web de terror que estaba bastante interesante y decidieron entrar en ella. Al entrar en la pagina escucharon una tétrica voz que provenía de los altavoces del ordenador que decía: “estáis muertos”, José y Juan Ramón miraron desconcertados a Antonio el cual aterrado no dejaba de mirar la pantalla del ordenador mientras movía la cabeza de izquierda a derecha y viceversa.

De repente sonó el móvil de Juan Ramón, este lo cogió y con voz temblorosa dijo ¿siiií dígame?, únicamente se escuchó una espeluznante voz al otro lado que dijo: “de esta noche no pasáis, no vais a ver la luz del día”.

Ante la extraña y al mismo tiempo aterradora situación en la que se habían visto involucrados, decidieron invocar al espíritu de María a través de la tabla ouija e intentar buscar alguna solución.

Comenzaron con bastante nerviosismo la sesión, al poco tiempo contactaron con lo que parecía una chica que les dijo que había muerto hacía bastante años en la casa, asesinada a manos de su desequilibrada hermana. También les dijo que su nombre era María y que iban a arrepentirse de haberla invocado.

Acto seguido se apagaron las luces del salón. Ellos sintieron como alguien o algo se les había unido en la oscuridad. Antonio consiguió encender una pequeña lámpara, descubriendo a su lado la imagen traslucida de una chica de cabellos rubios, que poseía una enorme cicatriz que atravesaba su fantasmal rostro (la cicatriz iba desde el lado derecho de la frente hasta la parte izquierda de la barbilla), de mirada diabólica y sonrisa asesina. Ante esta sobrecogedora y macabra visión Antonio cayó fulminado al suelo del salón, muerto literalmente de terror.

José y Juan Ramón corrieron horrorizados hacía la cocina. Una vez allí Juan Ramón comenzó a oír detrás de él el sonido que hacen las gotas al caer al suelo, se dio la vuelta y vio a su amigo cayendo de rodillas al suelo con un enorme corte en la garganta, había sido brutalmente degollado, mientras que María le miraba con una psicópata sonrisa desde detrás de su asesinado amigo.

La terrorífica aparición comenzó a avanzar por la cocina hacía el aterrado joven, diciéndole con una fantasmagórica voz: “Te arrepentirás de haberme invocado Juan Ramón”. Instantes después debido al pánico el último amigo comenzó a ver todo negro y se desmayó en el suelo de la cocina.

Fueron pasando los meses y nadie volvió a verle ni a saber nada de él.

Dos años después de esa fatídica noche, un grupo de chavales que conocían la leyenda de “María Sangrienta” decidieron invocarla, para después poder contarlo y presumir de ello dentro su grupo de amigos.

El único superviviente del grupo de cuatro chavales, contó que el espíritu de María no estaba sólo, le acompañaba el espíritu de un hombre, el cual poseía un escalofriante rostro, tenía enormes cicatrices en las mejillas y le habían sacado los ojos.

¿Fue este el autentico final de Juan Ramón?, ¿Vagar con María Sangrienta por toda la eternidad?.