En este trayecto nos pararemos en una de las leyendas urbanas mas famosas y conocidas del mundo, y una de las pocas que en España cuenta con un origen determinado y conocido, al que hago referencia despues del relato.

Trayecto: 016
Destino: Madrid
Caso: Leyenda Urbana

Gonzalo pensaba en la película que acababa de ver en el cine mientras la lluvia caía sin interrupción sobre el asfalto.
Aparcó junto al acceso principal del “Dark Hole”, local donde todos los fines de semana se dejaba caer para tomarse algunas copas. Mientras colocaba el candado en la rueda de su moto, vio aparecer al grupo de amigos con lo que había quedado, al entrar todos al local, se acercaron a la barra para pedir unas cervezas, en ese momento Carmen, una de las chicas del grupo, se encontró con una amiga suya a la que hacía tiempo que no veía, al parecer la chica había quedado con unos amigos pero llevaba ya como 30 min esperándolos y no aparecían, con lo que decidió quedarse con Carmen y unirse al grupo.
La chica se llamaba Amy y desde el primer momento Gonzalo y ella conectaron, estuvieron hablando y riendo casi toda la noche, ella le contó que vivía en New York, pero que solía pasar largas temporadas en Madrid porque tenía familia aquí y se sentía muy a gusto en España. Gonzalo a medida que pasaba la noche se empezaba a sentir vivo, una sensación que hacía mucho tiempo que no tenía, se sentía feliz y emocionado de haber conocido al fin a una chica totalmente distinta a lo que hasta entonces él, había conocido, alguien que tenía la misma visión del mundo pero sobretodo que le hacía sentir que con ella podría hacer cosas que ya creía no podría compartir con nadie.
Las horas pasaron como minutos llegando en un suspiro la hora de irse a casa, el amanecer era muy frío, y aunque ya había dejado de llover, el ambiente era húmedo y gélido. Al salir del local, Amy comenzó a temblar, entonces Gonzalo le dio su cazadora para que se abrigara, además de ofrecerse para acompañarla a casa.
Ambos se montaron en la motocicleta, Amy se aferró fuertemente a la cintura de su amigo, el cual notaba como ella temblaba de pies a cabeza.
Gonzalo se dirigió en la dirección que ella le había indicado.
Conducía su moto con seguridad, conocía cada tramo de la carretera, cada curva, se anticipaba a cada situación sin problemas, pero ella solo le pidió por favor que disminuyera la velocidad.
Cuando por fin llegaron, detuvo la moto junto a la acera, enfrente de una bonita casa . Ella bajó a la calzada e hizo el ademán de devolverle la cazadora.
-No te preocupes, ahora no siento frío; si te parece, mañana me paso y la recojo-dijo Gonzalo.
-Ah... de acuerdo – Respondió tímidamente Amy.
-¿Cuál es tu piso? ¿Te viene bien a eso de las cinco?- preguntó Gonzalo.
Amy asintió con la cabeza y sin emitir palabra alguna besó fugazmente sus labios. Tras lo cual desapareció. A la mañana siguiente Gonzalo regresó ilusionado a la casa de la chica que le había hecho sentir vivo después de mucho tiempo.
Al llamar un par de veces al timbre una señora que no conocía salió a atenderle .
-Eh...hola!,esto... yo... había quedado con Amy para recoger mi cazadora. Dijo algo confundido.
-La mujer agarró con fuerza el vaso que llevaba en su mano; Gonzalo se fijó en esto pero no le dio mayor importancia. El rostro de la mujer mostró de pronto cierta seriedad:
-Pero...¿estás de broma?-Dijo la mujer claramente ofuscada.
-No....señora. Ayer le dejé mi cazadora a Amy y quedamos en que vendría a recogerla hoy.
-Mire ,si me está intentando tomar el pelo ha elegido una forma de lo mas cruel, por favor márchese
Él, obviamente confundido pasó a describir a la enfadada señora los rasgos de Amy, a medida que escuchaba las explicaciones los ojos de la señora se volvían acuosos, y no fue tanto la descripción exacta de Amy lo que la hizo caer en llanto, sino lo profunda convicción con que Gonzalo narraba todo lo acontecido la noche anterior , fue al escuchar a este chico hablar de las virtudes de Amy cuando la señora estalló en un llanto desconsolado.
Cuando pudo recuperar el aliento dijo:
-Justo así era Amy, mi sobrina, pero ella... ¡murió hace un año! Un día de mucha lluvia, mientras conducía hacia la discoteca su moto derrapó y su cuerpo quedó destrozado en una curva...
-Pero...no puede ser...esto debe ser una broma....
-Está enterrada en el cementerio de aquí, hay una foto en la lápida, ve a verla para estar seguro.
Gonzalo se acercó al cementerio y, aún escéptico, buscó la lápida .Al cabo de un rato la encontró donde su tía le había indicado .Y allí ,ante la lápida, se quedó petrificado. Tal como le advirtió la señora, la fotografía, aunque desgastada por el paso del tiempo, mostraba su imagen tal y como la conoció aquella noche. La joven le sonreía desde la foto con complicidad.
Pero cuando llevó la vista a algo que colgaba sobre la lápida fue cuando Gonzalo se quedó paralizado de verdad. Su cazadora se encontraba apoyada sobre la lápida. No había duda... Era la misma cazadora que le había prestado a Amy la noche anterior.
Gonzalo jamás pudo olvidar aquello. La joven fantasma dicen que hoy sigue vagando por la zona y a veces, las noches de lluvia, algunos motoristas al parar en los semáforos creen ver a una joven vestida de seda que, calada hasta los huesos vaga por ahí buscando a alguien con quien hablar.

Esta leyenda ya extendida por toda España tuvo su origen en unos supuestos sucesos ocurridos en la discoteca “Androides” en la calle Alfares al lado de un cruce de caminos llamado comúnmente “Cuatro Caminos” en la localidad de Talavera de la Reina, en la provincia de Toledo.

La discoteca “Androides” fue un local de moda allá por la década de 1980, envuelto en infinidad de misterios.
Se rumoreaba que se escuchaban sonidos muy extraños: gritos, lamentos, sollozos... también que se habían producido sorprendentes apariciones, e incluso, que de la pared alicatada de los lavabos en ocasiones había manado lo que parecía sangre.
Tras conocerse la historia que incluso salió publicada en la prensa local, la discoteca “Androides” cerró.

Por último os dejo este video: