Siempre he escrito las leyendas urbanas a modo de relatos, me parece mas interesante, las tipicas historias de terror, que despues cuenta la gente en las hogueras de los campamentos, antes de irse a dormir.

Pero en este trayecto, lo voy a hacer de forma diferente, voy a poner la leyenda en si, por si alguien quiere despues introducirla en alguna historia.

En concreto, van a ser 3 leyendas urbanas.

Trayecto: 043.

Destino: El mundo entero.

Caso: Leyendas Urbanas.

El supersecado

Es difícil definir con exactitud el origen de las leyendas urbanas que nos intentan avisar del peligro de hacer un mal uso de la tecnología, existen infinidad de ellas, casi tantas como aparatos eléctricos o electrónicos utilizamos a diario.

En esta ocasión el aparato al que me voy a referir es al "microondas".

Según esta leyenda urbana una persona (normalmente una chica) bastante agobiada por todo lo que tiene y quiere hacer, aprovechando una noche en la que la madre tiene que trabajar (la madre suele ser viuda o divorciada), decide salir con las amigas a espaldas de su madre y darse la gran juerga.

Totalmente borracha llega a casa por la mañana, media hora antes de la hora a la que suele llegar su madre del trabajo, se da una ducha para quitarse el olor a sudor y tabaco (típico de salir por pubs y discotecas), pero en mitad de su borrachera descubre que al tener el pelo largo, no le va a dar tiempo a secárselo a tiempo, con lo que decide meter la cabeza en el microondas y así en unos pocos minutos tendría el pelo totalmente seco y de esta manera su madre no sospecharía nada.

Al la mañana siguiente en el instituto comenzó a sentirse mal, estaba pálida y mareada, hasta que a media mañana cayó fulminada al suelo, estaba muerta.

Al realizar el forense la autopsia quedó desconcertado al descubrir que el cerebro de la chica estaba totalmente licuado, se había abrasado el cerebro.

Como he dicho con anterioridad prácticamente cada aparato eléctrico o electrónico tiene o tendrá en un futuro su correspondiente leyenda urbana.

 La mascota

Antigua leyenda con multitud de versiones. Cada cierto tiempo salta al boca a boca de la sociedad alguna de ellas.

La leyenda dice así:

Un matrimonio de vacaciones en el extranjero, encuentra por alguna circunstancia un perrito abandonado.

Por algún motivo el matrimonio se apiada del desamparado animal y deciden llevárselo con ellos de regreso a España.

El matrimonio posee un gato por lo que únicamente dejarán al gato y al perrito solos en casa durante cortos espacios de tiempo al día.

Un día salen de casa (por ejemplo para ir al supermercado) y al regresar encuentran a su gato descuartizado y al perrito temblando y cubierto de sangre.

Deciden llevar al animal al veterinario, una vez allí el veterinario al ver al perrito aterrado coge una bandeja de aluminio (o cualquier tipo de objeto contundente) y comienza a golpear al animal ante la perplejidad de los dueños hasta matarle. 

El dueño enfadado le dice al doctor que si se ha vuelto loco, que por qué ha hecho eso.

A lo que éste le responde que el loco es él, por traer una rata de semejantes dimensiones a su consulta.

 

Rayos uva.

Esta leyenda urbana surgió en los años ochenta en EEUU y hace referencia a lo que algunas chicas o mujeres se obsesionan (solas o con ayuda) para estar absolutamente perfectas en ciertas ocasiones señaladas como bodas, bautizos, bailes de fin de curso (en EEUU), citas, etc...

Según la leyenda una chica que por ejemplo está a pocos días su boda, totalmente desbordada y nerviosa con los últimos preparativos del gran día, comienza (con la ayuda de su emocionada madre) a obsesionarse con que lo único que falta para estar perfecta el mágico día es coger algo de color con su blanquita piel.

Comienza a buscar salones de belleza que dispongan de maquina de rayos uva, pero en todos la dicen que por motivos de salud la sesiones son de cómo máximo 30 minutos.

La chica desesperada por la inminente llegada del día de su boda acepta la sesión de 30 minutos, pero al salir de un salón va a otro a por otra sesión de 30 minutos y así sucesivamente.

A la mañana siguiente de su noche de bodas, el marido preocupado por la mala noche que ha pasado su esposa, baja a recepción a preguntar si disponen de médico en el hotel pero cuando llegan él y el médico a la habitación se encuentran a la esposa muerta.

En la autopsia el forense descubre horrorizado, que los órganos interno de la chica estaba derretidos, los rayos uva la habían cocido por dentro.