Debido a la falta de tiempo, no estoy publicando con la frecuencia con la que me gustaria, pero todo llegara con el tiempo. En esta ocasion nos desplazaremos a Caceres.
Trayecto: 054
Caso: Fantasmas
Destino: Caceres
El llamado Caso del Fantasma de Saucedilla, consta de una serie de apariciones de un extraño y tenebroso ser por las calles de una pequeña población Cacereña cercana a la Central Nuclear de Almaraz, conmocionando totalmente a la población.
Un atardecer de otoño de 1.983, una joven inmersa en sus pensamientos regresaba a casa caminando por la avenida de Juan José González, ya casi en penumbras. Observó algo extraño a lo lejos por la solitaria calle que atravesaba el pueblo, alguien de manera extraña se acercaba por el otro lado de la calle y como no podía verlo con claridad despertó su inquietud. Era una silueta de persona, pero con una estatura descomunal, vestida con un atuendo largo y ancho. Cuando iba a llegar a su altura la tenebrosa silueta cambio el rumbo cruzando la avenida, situándose en un instante delante de la ya asustada joven aterrorizándola aun más.
Fueron momentos tensos y llenos de misterio. Ella había detenido su caminar a escasos pasos de la esquina de una calle confluente con la avenida. Mientras, el misterioso ser alcanzaba la esquina contraria, frente a la testigo. En ese instante, fue cuando más cerca lo tuvo: a unos cinco metros. Ahora, podía ver lo sumamente extraño que era "aquello" que tenía delante. Una figura humanoide que sólo con su envergadura (mas de dos metros y medio) ya producía temor. Llevaba ropa holgada a modo de túnica de color negra y perecía que no tenía pies o al menos yo no se lo vi. Aquel ser no se desplazaba como nosotros, iba como flotando a ras del suelo. Se deslizaba siempre a la misma velocidad, uniforme y muy lenta, sin hacer movimiento alguno con el cuerpo.
Además parecía no tener brazos.
Sin parar, pero con la misma pasmosa lentitud, el extraordinario "paseante" se internó en la calle que les separaba. La joven sin dudar se asomó a la esquina, para comprobar que ya no estaba. Imposible que hubiera llegado al final de la calle en tan poco tiempo. Contrariada por lo misterioso del asunto, quiso apurar, aún más, su curiosidad y avanzó unos pasos. Quería comprobar si aquel ser se había ocultado en un callejón sin salida que se encontraba al comienzo de la calle. Pero allí, no había nadie. No era posible, la siniestra figura se había esfumado en apenas cinco segundos que empleo en asomarse a la bocacalle.
Aterrada continuo el camino a casa.
Cuatro días después de lo sucedido, al atardecer, la misma joven, acompañada de dos amigos, vieron en un extremo de una de las calles del pueblo, un rostro que les llenó de terror.
Ellos salieron corriendo pero ella quiso, una vez más, asegurarse de que aquello que veía al otro lado de la calle era real.
A la mañana siguiente, este suceso fue el comentario de los vecinos de Saucedilla que, durante la noche anterior, habían oído aullar a los perros de forma incesante.
Una segunda joven también se encontró con este inquietante ser en dos ocasiones.
La primera de ellas, ocurrió cuando la joven regresaba, ya de noche, a su casa. Caminaba por la avenida de Juan Antonio González, antes de llegar a su domicilio, observó una silueta alta, con ropajes oscuros y largos, que se detenía en la calzada. Inmóvil y no muy lejos de ella, parecía contemplar los pasos de la chica. Mari Mar apartó por un instante la vista del inquietante observador. Cuando dirigió su mirada de nuevo al centro de la calle, ya no estaba.
Esa misma noche, esta joven de Saucedilla viviría, la situación de mayor pánico de cuantas provocó el insólito ser.
Había recogido la mesa después de la cena disponiéndose como cada noche a llevar las sobras a la basura. Para ello tenía que salir del chalet en el que vivía, atravesar el sendero del jardín y depositar los desperdicios en un contenedor ubicado en el garaje. Pero aquella noche, el jardín no estaba solo. Junto a uno de los postes de la verja y dentro del recinto, se encontraba una figura alta de aspecto humano con ropas largas. La joven tan sólo lo tenía a unos pasos. No decía nada, pero parecía mover los labios al tiempo que con su mano derecha hacía un gesto indicando a la chica que se acercara. La joven ni siquiera soltó lo que llevaba en sus manos, salió despavorida, para entrar en casa gritando que algo horrendo se encontraba en el patio. Su padre cogió un cuchillo y salió corriendo hacia la calle, su hija le siguió.
En el jardín ya no había nadie. Los perros de los alrededores ladraban y aullaban sin parar.
Continuaron haciéndolo durante toda la noche.





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Un cordial saludo
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Chico tu historia del pueblo con tu fantasma esta muy interesante en hora buena
Gracias, tengo una categoria de fantasmas y casas encantadas, por si, es un tema que te interesa.
amigo tu blog sigue siendo estupendo me encanta como lo narra tu escritura un saludo colega
Gracias, eso intento.
He leído el fenómeno extraordinario del fantasma, aunque ya lo había oído relatar varias veces en el pueblo, me hn gustado mucho las imágenes proyectadas, así como otros muchos sucesos que han ocurrido en la provincia.
Yo también relato en mi página (saucedilla.com) un acontecimiento extraordinario ocurrido a mi abuela Natividad y conozco otros dos o tres que me han contado personas mayores del pueblo.